Sinclair toma NMN + resveratrol + berberina. Attia prioriza D3, omega-3 y magnesio. Huberman recomienda ashwagandha y glicina. Acá está todo junto.
1. Reducir la inflamación crónica. La inflamación crónica de bajo grado es la causa subyacente de casi todas las enfermedades del envejecimiento: cardiovascular, Alzheimer, cáncer, diabetes tipo 2. Los suplementos anti-inflamatorios son la base.
2. Optimizar la energía mitocondrial. Las mitocondrias son las centrales energéticas de la célula. Su deterioro es central en el envejecimiento. NAD+, CoQ10 y magnesio son combustible mitocondrial directo.
3. Regular el metabolismo de la glucosa. La resistencia a la insulina es el mayor predictor de envejecimiento acelerado. La berberina, el ejercicio y los omega-3 son fundamentales aquí.
4. Proteger el sistema nervioso central. La cognición, el sueño y el estado de ánimo determinan la calidad de vida. Magnesio L-treonato, ashwagandha, glicina y omega-3 son esenciales.
El fundamento. Más del 48% de la población es deficiente. Mejora el sueño, regula el sistema nervioso, reduce la inflamación y apoya más de 300 reacciones enzimáticas. Sin magnesio suficiente, nada más funciona bien.
La hormona más deficiente. D3 regula más de 2.000 genes. K2 dirige el calcio a los huesos y fuera de las arterias. La combinación es sinérgica e imprescindible.
Anti-inflamatorio sistémico. Protege el corazón, el cerebro y las articulaciones. La relación omega-6/omega-3 en la dieta moderna está completamente desequilibrada — suplementarlo es urgente.
El cortisol crónico es el mayor destructor silencioso de salud. KSM-66 lo reduce un 27% en promedio. También mejora la testosterona, el sueño y la fuerza muscular con más de 24 estudios clínicos.
El aminoácido más subvalorado. Mejora la arquitectura del sueño (más sueño profundo y REM), apoya la síntesis de colágeno, protege el hígado y reduce el daño por radicales libres. Precio irrisorio para el beneficio que da.
Una vez que tenés el stack base consolidado por 2–3 meses y notaste los beneficios, podés agregar estos:
El combustible de las sirtuinas. Más impactante en personas mayores de 40 años cuyos niveles de NAD+ ya están en declive significativo. Tomarlo por la mañana — activa vías de energía que pueden interferir con el sueño.
Activa SIRT1 directamente. Sinérgico con NAD+. Cardioprotector, anti-inflamatorio y neuroprotector. Tomarlo con aceite de oliva o aguacate para maximizar la absorción (es liposoluble).
Imprescindible si tomás estatinas (las agotan completamente). Energía mitocondrial, salud cardiovascular y anti-aging. Ubiquinol es 3× más absorbible que ubiquinona — elegí bien.
El "metformina natural". Regula la glucosa, mejora la sensibilidad a la insulina y activa AMPK (el sensor de energía celular). Especialmente potente si hay tendencia a la resistencia insulínica.
Si el stack base ya incluye glicinato, este es el upgrade cognitivo. Cruza la barrera hematoencefálica. Los estudios del MIT muestran aumento en densidad sináptica y mejora en memoria de trabajo y aprendizaje.
Con el desayuno (con grasa): D3+K2, omega-3, NAD+, resveratrol, CoQ10.
Con el almuerzo: Berberina (1ra dosis).
Con la cena: Berberina (2da dosis), omega-3 (2da dosis si dividís).
Antes de dormir: Magnesio glicinato 400mg, glicina 3–5g, ashwagandha (también puede ser por la mañana).
Magnesio glicinato + Vitamina D3+K2 + Glicina. Estos tres solos ya marcan una diferencia notable en sueño, energía y salud general. El mayor retorno por dólar invertido.
Todo lo anterior + Omega-3 + Ashwagandha KSM-66. Agrega el componente anti-inflamatorio y de regulación del estrés.
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